Jorge Fregoso Lara ha dedicado hoy una conferencia en el aula 54 a hablar un poquito más sobre el tema de la crisis financiera y, más concretamente, sobre el impacto de ésta en las economías emergentes.
El guión de la pequeña conferencia, pues ha durado apenas una hora, ha sido el siguiente:
- Elementos a considerar
- ¿Cómo se produjo la crisis?
- Situación actual
- Qué esperar
- Conclusiones
Una crisis que no tiene precedentes...
Jorge ha resaltado lo importante que es el saber que, para afrontar este difícil momento económico, no existen precedentes que puedan facilitar la labor de análisis, comprensión, y predicción. Se trata de una situación novedosa, condicionada además por el entorno en el que nos movemos, donde los avances tecnológicos hacen que la información se transmita a gran velocidad, pero también provocan que la influencia de los acontecimientos llegue más lejos que antes y de una manera más rápida.
Probablemente uno de los aspectos que complican aún más las cosas ahora mismo, sea la limitación del ser humano para asimilar la ingente cantidad de información a la que puede -y debe- tener acceso. Quizá a todo el problema de "infección" financiera mediante activos financieros "dañinos", se una el hecho de la gran cantidad de información disponible que hay hoy en día, y la dificultad para controlarla de una manera lógica y constructiva. Sin embargo, no creo que el problema de controlar la información sea un aspecto que agrave la crisis, más bien lo veo como un detalle que dificulta la comprensión o el alcance de una solución.
... a la que se ha llegado tras un período de bonanza
El mundo había atravesado unos años de prosperidad económica, un período al alza que derivó en un alto nivel de crecimiento. El crecimiento económico que han vivido todos los países transmitía optimismo a todos los mercados, haciendo que los niveles de inversión -tanto real* como financiera*- aumentasen, y favoreciendo el endeudamiento; además, las actividades empresariales atendieron a un aumento de la demanda -mayor demanda condicionada por un mayor consumo, condicionado éste, entre otras cosas, por esos pasos previos de optimismo y aumento de la inversión y del endeudamiento-. La mayor demanda hizo que aumentaran los precios, dando lugar a tensiones inflacionistas que, a su vez, 'se aliviaron a través del financiamiento inmobiliario'.
Todo ello dio lugar a un círculo que no cesó hasta que llegó el día en el que el precio de la vivienda cayó.
Esta parte, la cual no he terminado de entender tal y como nos la ha explicado Jorge, es más sencilla de lo que parece, así que voy a servirme de lo que yo sé para explicar el origen de la crisis. Todo se puede resumir diciendo que llegó un día en el que en los mercados financieros se compraban y vendían activos financieros que estaban teóricamente respaldados por bienes que representaban su valor, pero que prácticamente no valían nada. ¿Y por qué se operaba con productos financieros que no valían nada?
El período de bonanza hizo que la confianza de los inversores fuera tal, que el propósito de las entidades era "colocar" -vender- productos financieros aunque los compradores no presentaran capacidad para dar respuesta a las necesidades que implicaban la compra de esos productos. Es decir, el objetivo de las entidades era, por ejemplo, dar préstamos -o hipotecas- a mansalva, aunque los prestatarios no presentaran garantías de poder responder al pago de los intereses. Y todo ello era debido a que las entidades operaban con el dinero en el mercado inmobiliario, confiando en que la estela increíblemente alcista del precio de la vivienda continuara y así poder ingresar dinero, aunque los individuos presentaran un alto riesgo de impago.
Un día el precio de la vivienda dejó de crecer a ese ritmo tan alto. Y ¡PUM! de repente los bancos y entidades no tenían dinero con el que responder a sus operaciones. Ni con el que operar, ni con el que prestarse entre ellos... nada. La crisis financiera explotó allá por julio-agosto de 2007, cuando se juntó que los hipotecados no podían responder de su hipoteca (individuos con alto riesgo de impago que, al final, no pudieron pagar...) y que los bancos y entidades no podían vender las viviendas a los precios que habían estimado (la estela alcista del precio de la vivienda que, al final, terminó...).
Después, Jorge ha dado algunos datos de cómo la crisis financiera terminó de gestarse en Estados Unidos en el mes de septiembre pasado. En efecto, y como señalaba en el párrafo anterior, la caída del precio de la vivienda desembocó en una alta tasa de morosidad, y la falta de dinero líquido generó una fuerte subida de los tipos de interés, especialmente de los tipos de interés a corto plazo*.
Nos habló de los casos de las entidades Bear Stearns y Lehman Brothers. El primero, Bear Stearns, fue intervenido por la Reserva Federal -el Banco Central de Estados Unidos- el 8 de septiembre de 2008, con una millonaria cifra; el segundo, Lehman Brothers, se declaró en suspensión de pagos a la semana siguiente, reconociendo los problemas financieros que atravesaba. Sin embargo, en este caso la FED no intervino, y entonces apareció la crisis de confianza que ha desembocado en la alta volatilidad* que presentan desde entonces los mercados financieros. En octubre es cuando más se ha notado esa volatilidad, con una caída generalizada de los índices bursátiles de todos los países.
Situación actual caracterizada por la volatilidad
En este punto es donde Jorge ha hablado más concretando en los países emergentes de América Latina, centrándose principalmente en Méjico (su país natal), Brasil, Argentina y Venezuela.
Antes de ello, un aspecto destacable de la situación actual, además de esa volatilidad que hace que unos días los valores se disparen y otros días se caigan, es que las fuertes inyecciones de capital que los Gobiernos están llevando a cabo están provocando la depreciación de algunas monedas (si hay más dinero en movimiento, su valor es menor).
El impacto de la crisis en los países emergentes de América Latina va a venir, principalmente y por lo que nos ha contado el sr Fregoso, por la parte del riesgo país*. A Méjico en concreto no le afectará mucho la crisis financiera, pero sí la crisis económica; la parada de la economía estadounidense, principal aval de la economía mejicana, conllevará una reducción de las exportaciones, una menor inversión extranjera y un menor turismo, además de una reducción de los ingresos públicos. Además, en Estados Unidos, las actividades que más están sufriendo la crisis son las de restauración, las de construcción, y las manufactureras; estas actividades son las que más inmigrantes mejicanos reciben, por lo que si éstos se quedan sin empleo, las remesas familiares que puedan enviar a Méjico se reducirán.
Pese a lo negro que pinta el panorama, parece que Méjico no va a sufrir tanto como en la crisis de 1994 -que fue crisis, pero no tuvo las mismas características que esta-. ¿Por qué? Debido a que la deuda externa que tiene ahora es menor que la de entonces, y además tiene mayores reservas internacionales. Además, una ventaja frente a los países desarrollados es que las entidades financieras mejicanas están muy capitalizadas -en palabras de Jorge- por lo que no tendrían por qué tener tantos problemas como en otros países.
Qué esperar a partir de ahora (y conclusiones, ruegos y preguntas varias)
Jorge ha señalado tres aspectos que deberían solucionarse por encima de todos los demás
- Reavivar la actividad interbancario estimulando los créditos entre estas entidades
- Evaluar los "títulos malos" que han infectado los mercados, correctamente
- Coordinar bien los sistemas de apoyo a los que se han endeudado mediante hipotecas
Opinión personal
Debo decir que la conferencia me ha resultado útil para no desgajarme del tema de la crisis. Un punto de vista, el de un mejicano, distinto a todo lo que había escuchado hasta ahora, para analizar una situación que ya ha recibido millones de análisis por parte de mucha gente.
Creo que no ha sido la mejor conferencia de todas a las que he ido. Fui a una que trató también el tema de la crisis en marzo de 2008, impartida por un miembro del Banco Central Europeo, y está claro que la personalidad no era la misma, la preparación tampoco, ni el enfoque de la conferencia. Ha habido demasiado texto, pocas ideas aparte de las diapositivas, y alguna explicación que se le ha quedado colgando a Jorge.
No obstante, una conferencia más, y la primera entrada de este "suplemento".
-.- PRÓXIMAMENTE: glosario de los términos marcados con (*) -.-
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